sábado, 15 de abril de 2017

Del Amanecer al Crepúsculo o Algo Así

Miré a mi alrededor e intenté comprender qué sucedía, si era verdad lo que rondaba en mi cabeza, tenía un solo día, no sé cómo lo sabía pero era así, yo ya había vivido, al menos 50 años eso es lo que creo recordar, pero al parecer existía este epílogo de un día.
Una plaza en medio de la ciudad, ubicación? no la sabía. Parecía conocida y desconocida a la vez, pero había algo más, personas. Sí, al parecer en este epílogo también existían personas, sería que lo estaba imaginando o que simplemente a todos les pasaba lo mismo. Decidí averiguarlo.
Mientras me acercaba a un grupo de personas que se encontraban conversando, decidí observar a mi alrededor. A la plaza no le faltaba nada, bancos, juegos, espacios verdes, había tiendas también, muestras fotográficas, y bancos de plaza. Sí bancos, como toda plaza, pero había algo que me llamó la atención, había gente sentada sin hacer nada, simplemente sentadas, mirando sin mirar, pensando sin pensar, pero también estaban aquellos que se las habían ingeniado para conseguir un papel y algo con que escribir y eufóricos no se detenían ni siquiera a mirar las palomas que se acercaban  en busca de migas, hasta algunos tenían compañía de otras personas pero no establecían diálogo simplemente estaban enfrascados en la hoja y en anotar.
Al llegar a grupo decidí presentarme.
-Hola que tal? -

-Buenas! otro sobreviviente! vení para acá campeón- me dijo unos de los tipos con voz cansina

-Que te trae por acá, no te quedan solo 24 hs? jajaja- dijo y a su vez buscaba la mirada de alguna de las mujeres que se encontraban en el grupo. Algunos rieron a su par, sin nada que acotar.

-Buenas todo bien, mi nombre es Alberto, tú también tienes un día de vida?- al parecer a todos le pasaba lo mismo, por tanto a los que estaban sentados en los bancos también tendrían un día.- Si, al parecer es así, y ahora que lo dices creo que desperté donde alguién se había dormido puede ser.
-Es así! hay carteles por todos lados no los has visto? ”cuentas con 24hs, luego le dejarás el lugar a otro”. están por todos lados, es más yo desperté y tenía papeles en mi bolsillo pero eran un montón! y al parecer se esforzó por dejar la mayor cantidad de información posible pero no le entendía nada y por tanto las tiré.
- Que increíble todo esto! bueno gracias por la información! que tengas un buen día ja!- y los dejé mientras seguían hablando. Al alejarme algunos pasos aún continúa escuchando la voz del primer tipo que me recibió, al parecer invertiría su tiempo hablando.
Nunca fui mucho de hablar, por eso quizás no me quedé con el grupo, durante mi vida fui un poco tímido, sabía que tenía solo un día, pero resultaba difícil cambiar, quizás lo intentaría con el próximo grupo.
Vi a gente correr, pero no de alguien o de algo, al parecer unos corrían de alegría, otros se juntaban con otros, y en ese momento empezaban a correr, otros, al revés, otros corrían dando vueltas, otros mirando bien hacia arriba, otros parecía que se miraban los cordones de tan abajo que miraban. Noté algo en ese momento, muchos de los que se miraban los cordones, se toparon con árboles o con personas, los que miraban bien para arriba, con pozos o algún que otro desnivel, siempre había alguna desventaja en esos extremos, por tanto, decidí que si quería correr lo haría con la vista a media altura, tomaría como referencia el rostro de los demás, y así mientras corría podría verlos cara a cara, y quizás conocerlos a la pasada, seguramente muchos no quisieran establecer conversación pero otros de seguro que sí, y de vez en cuando, sin olvidarme pegar una ojeada para arriba y otra al suelo, así cuando viera que se aproximan pozos y desniveles me dedicaría a evitarlos y cuando el terreno se viera plano podría dedicarme a observar el cielo o una montaña próxima la cual podría visitar si siguiera en esa dirección.
Luego de correr me detuve por un instante, fue cansador, pero vitalizante, me sentí cómodo de haber corrido, lo podía hacer y lo hice. Sin darme cuenta, mientras corría la mañana y el medio día me dejaron para encontrarme en una tarde que ya había pasado su mitad. Había llegado a la ciudad que vi a lo lejos en la mañana, no era como pensaba, no digo que mejor ni peor, sino distinta a como se veía de lejos. En ese momento recordé a Alberto, el tipo de la plaza y sus papeles, generó un click, una reflexión en mi, mañana despertará otra persona donde yo me dormí, qué le habré dejado?, en ese momento me di cuenta que estaba mirando el cielo y por inercia decidí mirar hacia adelante, en frente de mí, un hombre y una mujer compartían una botella de agua, mientras me miraban y sonreían.
-Quieres agua? parece que vienes de correr?- me dijo la mujer, y me ofreció asiento, accedí.

-Buscas un papel para escribir un mensaje?- me dijo el hombre con una sonrisa en la boca


-jajaja algo así, muy evidente?- dije y no sabía si sentirme avergonzado o con el sentimiento de que iba a hacer lo correcto.
-Aquí todos tenemos un día y ya pasó la mitad de este, de seguro ese pensamiento pasa por todos nosotros! jaja, toma un papel, los conseguí en la tienda y te presto la lapicera, yo ya escribí el mio?-

-Cual es?- pregunté de curioso, pero sabiendo que quizás no obtendría respuesta.
-No se lo digas! de seguro quiere que su sucesor sea mejor que el tuyo! jajaja, es increíble que haya gente que piense eso, digo, que nos cambiará a nosotros? ya no estaremos para cuando eso suceda!-
-Es cierto, pero de todas maneras resulta difícil compartir las ideas personales, durante el día muchas veces no compartimos lo que descubrimos, por miedo a que? a que otro lo descubra también, a que lo disfrute como lo disfrutamos, o lo disfrute más que lo que yo lo descubrí? yo no me preocupo de eso, digo mientras más disfruten mejor y si yo no disfruté problema mío ja!
-Si en realidad no se aún que escribir! resulta complicado.- dijo el hombre observando su papel
-A veces es mejor no escribir nada! mira lo que me pasó a mi, la anterior me dejó un mensaje que decía “visita el parque, habla con la gente, busca el pájaro en el árbol de hojas amarillas, luego, ve al centro, visita todos los locales,...” y bla bla bla, más que dejarme un mensaje de vida me dejó una lista de cosas que seguro ella no hizo , porque no aprovechó bien su tiempo o porque se distrajo, o porque hizo otra cosa, o porque no hizo nada y se quedó sentada tratando de entender porque pasa esto y cuando la noche llegó se dio cuenta de todo lo que no había hecho y creyó que lo mejor era que yo lo hiciera, por eso a la próxima no le voy a dejar nada, ya lo decidí, ni una postal! jaja
-Yo también quisiera saber que es lo que está pasando y alguien lo tendría que averiguar, por eso he estado investigando con la gente que me he cruzado por el camino, y he deducido que lo mejor es que el siguiente sigue en esta dirección- dijo el hombre señalando hacia la esquina- y se diriga al centro de la ciudad que creo que es donde estará el centro de control, así el siguiente se puede despejar las dudas que ýo tengo-
-Querrás decir quizás! jajaja quien sabe si llega jajaja mira si quiere ir al parque a buscar pájaros jajaj-

La tarde la pasé con mis nuevos amigos, conversando sobre las experiencias que vivimos durante el día. y al llegar la noche me despedí de ellos, aún quedaba mucho por recorrer, quizás ya no tuviera ganas de correr, pero quizás tuviera ganas de visitar otros lugares, conocer otras personas, quien sabe, aun quedaban muchas horas.

Desperté, no sabía ni dónde estaba, ni qué hora era, ni si tenía que hacer algo, si era verdad lo que rondaba en mi cabeza,tenía un solo día, no sé cómo lo sabía pero era así. Cuando me levanté revisé mi pantalón y descubrí que había un papel en mi bolsillo, al abrirlo encontré unas anotaciones
“vive! haz lo que quieras! pero no te quedes en un banco mirando el suelo!”

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